CONDUCTA ALIMENTARIA

La Conducta Alimentaria se define como un comportamiento normal relacionado con los hábitos de alimentación, la selección de alimentos que se ingieren, las preparaciones culinarias y las cantidades ingeridas.

Existen vínculos fisiológicos, psicológicos, socioculturales y morales. A todo esto se suman las predisposiciones genéticas, determinadas dinámicas familiares y sociales, que deben conseguir una personalidad capaz de desarrollar una conducta alimentaria sana y equilibrada. Pero hay que tener en cuenta, que cada persona afronta y vive los problemas de maneras muy diferentes, pudiendo en algunos casos originarse trastornos en la conducta alimentaria.

Algunos ejemplos de factores que causan Trastornos Alimentarios (T.C.A.):

Factores biológicos: ansiedad, perfeccionismo, comportamientos y pensamientos compulsivos...

Factores psicológicos: tendencia a tener expectativas no realistas de uno mismo, sentirse incapaz a pesar de ser exitoso, baja autoestima, depresión... Estos factores pueden provocar trastornos de la conducta alimentaria por la necesidad de sentir control sobre una parte de su vida.

Factores familiares: personas con familias sobreprotectoras, inflexibles, con falta de comunicación, ineficaces para afrontar y resolver problemas... Progenitores que no acostumbran a expresar sus sentimientos, enseñan a sus hijos a no exteriorizar sus problemas, sentimientos, ansiedad y falta de confianza.

Factores sociales: los medios de comunicación asocian lo bueno con la belleza y lo malo, co cualquier modelo o estereotipo diferente al cánon establecido, además de no tener en cuenta otros aspectos mucho más importantes de la persona, que simplemente su físico.

Debemos tener en cuenta, que hay muchos y diversos problemas dentro de los T.C.A, como la anorexia nerviosa (restrictiva o purgativa), bulimia (purgativa y no purgativa), trastorno por atracón, vigorexia, alcohorexia, diabulimia...